Arde dentro de mi mientras la piel se consume...
Rompe el silencio desnudando el fondo de mis deseos...
Posa tan suave entre mis piernas como hojas en invierno
que seducen la pálida tormenta.
Acecha tan firme para que no pueda negarme al ardiente deseo que vas torturando.
Provoca el más intenso de mis pensamientos
navegando en la humedad de mi cuerpo,
bebe de mis labios añejos todo éste tiempo perdido
y enciende poco a poco tu recuerdo...
Tan solo detén ésta espera,
ésta obsesión que juega con la arena mientras yo sigo aquí
postrada en la marea pensando en tu regreso...
En tu sabor, ese sabor agrio que me dejó tu cadera.
Desviste el aroma del viento, seduce la brisa del frio y acaba congelando el amor por un momento.
jueves, 21 de octubre de 2010
lunes, 27 de septiembre de 2010
Deterioro
Cuánto arde mi cuerpo en esta noche de humedad y mis venas con el dolor de mi soledad.
Fijo mi mirada en el perfil de tu rostro dormido, emanado por tu frescura y sosegado por la aventura en donde corren tus sueños.
Cuan cruel es la frialdad de tus sentimientos y cuan provocativos son tus movimientos.
Que triste obsesión me regala mi lamento. Que inoportuno el miedo que me impide besarte justo cuando el viento grita para acorralarnos y el calor asecha para desnudarnos.
Mis labios ya no seducen, tan solo posan para no morir disecados. Me suelto el cabello para disolver mi aroma en la profundidad de tu partir. Detén el desamor, este morir y desnúdame por última vez, tómame en tu boca y recuerda mis gemidos, perturba el olvido y desviste el recuerdo. Desátame del tiempo y de la crueldad de mi timidez que hoy marcan mi vejez.
Fijo mi mirada en el perfil de tu rostro dormido, emanado por tu frescura y sosegado por la aventura en donde corren tus sueños.
Cuan cruel es la frialdad de tus sentimientos y cuan provocativos son tus movimientos.
Que triste obsesión me regala mi lamento. Que inoportuno el miedo que me impide besarte justo cuando el viento grita para acorralarnos y el calor asecha para desnudarnos.
Mis labios ya no seducen, tan solo posan para no morir disecados. Me suelto el cabello para disolver mi aroma en la profundidad de tu partir. Detén el desamor, este morir y desnúdame por última vez, tómame en tu boca y recuerda mis gemidos, perturba el olvido y desviste el recuerdo. Desátame del tiempo y de la crueldad de mi timidez que hoy marcan mi vejez.
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